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Cuéntame una de vaqueros… pero chiquita

¿Cómo es posible que existan estos seres maravillosos que pueden condensar una historia en unas cuántas líneas? ¿Son magos?

Bueno, tal vez estoy exagerando un poco, pero es que las minificciones son tan geniales, que hay que explicarlas, aunque sea un poquito.

Todos conocemos el ejemplo del Dinosaurio de Monterroso, sobre todo si nuestros lectores viven en México y vieron cómo el Dinosaurio (el PRI, es decir, el partido en el poder durante casi toda la vida independiente del país) permaneció muchos despertares entre nosotros; sin embargo, hoy quiero poner un ejemplo para dejar en claro cómo es posible crear historias tan cortas, pero tan buenas. Para ejemplo, esta minificción de Ana María Shua:

Compra esta lámpara: puedo realizar todos los deseos de mi amo, dice secretamente el genio al asombrado cliente del negocio de antigüedades, que se apresura a obedecerlo sin saber que el genio ya tiene amo (el dueño del negocio) y un deseo que cumplir (incrementar la venta de lámparas).

Entonces, ¿los escritores que hacen buenas minificciones son magos (o, en este caso, genios)? No, lo que hacen es manejar la teoría literaria de forma magistral. Veamos, para hacer un buen cuento necesitamos: buenos personajes, buen contexto y buena trama. Pues resulta que ¡los escritores de este género se aprovechan de nuestros conocimientos para hacer su trabajo! Ellos ya no necesitan presentar a sus personajes ni al contexto, ya que están en nuestra mente. Todos sabemos qué hacen los genios, también sabemos cómo trabajan, además de lo desagradables y traicioneros que pueden llegar a ser. Entonces, lo único que hace el autor es crear una trama basada en todo lo que nosotros ya conocemos.

Y ahora, antes de echarme encima a todo el sindicato de escritores de minificciones, minicuentos y anexas, debo aclarar que hacer una trama en unos cuántos renglones no es nada sencillo. Por cierto, en Alejandría tendremos minicápsulas de conocimiento para que puedas aprender incluso cuando tengas mucho que hacer.