El mejor crossover de la literatura

Por: Paula Vrelly

Todos hemos escuchado el nombre de Julio Verne, y tenemos poca o mucha idea de quién fue.

Este novelista, padre (junto a Wells) de la ciencia ficción, escribió muchas novelas en la cuales habló de cosas que aún no se inventaban, pero luego, muchos años después, fueron una realidad. En lo personal, creo que Matt Groening es el Verne de nuestros tiempos, por aquello de predecir el futuro. A menos, claro, que haya sido él, con su máquina del tiempo, quien se hizo llamar Julio Verne o, mejor aún, es otro ser del futuro que se ha cambiado el nombre en esta y otras épocas, para avisarnos de lo que se avecina, pero, para no asustarnos, nos lo ha informado por medio de la ficción.

Bueno, como sea, Verne, que es el hombre de quien les contaré, escribió mucho, mucho. Dentro de su literatura, además de hacer cientos de descripciones científicas, muchas veces incomprensibles para los lectores que no nos dedicamos a la ciencia, tuvo el tino de hacer uso, antes que Marvel, por ejemplo, del famoso crossover. Tal es el caso de sus novelas De la tierra a la Luna y Alrededor de la luna, pues una es la continuación de la otra y, aunque pueden ser leídas por separado, queda un hueco emotivo y anecdótico que podrían perderse en caso de omitir alguna, ya que en la primera se plantean todos los preparativos del viaje y se forjan lazos entre los personajes, pero en el segundo, vemos a tres hombres viajando al espacio, pero sin conocer a fondo todo lo que tuvieron que pasar para llegar ahí. Por ejemplo: Maston es un personaje al que se hace referencia en el segundo libro, pero de no haber leído el primero, podría pasar como un hombre cualquiera.

Otro ejemplo de crossover verniano son las novelas Los hijos del capitán Grant, Veinte mil leguas de viaje submarino y La isla misteriosa, que, a diferencia del ejemplo anterior, no se relacionan por la historia, si no por los personajes que en ellas aparecen. Los dos primeros los pueden leer en el orden que quieran, pero ¡jamás lean antes el tercero o les arruinará los anteriores! Sin duda, cuando ven a los personajes aparecer y los reconocen, es una experiencia casi igual de emocionante que ver aparecer a Spider Man en Civil War.

Otras opciones son: Robur el conquistador y Dueño del Mundo y, como recomendación, lean también La narración de Arthur Gordon Pym de Edgar Allan Poe y luego La esfinge de los hielos de Julio Verne.

He de decir que, si leen a Verne, procuren evitar los títulos de cada capítulo, ya que también le daba por spoilear nombrándolos como: Cuando se muere el personaje principal, pero todos se dan cuenta que era el villano. Bueno, ése no, pero algo así.