Barreras de la comunicación

Barreras de la comunicación

 

Las barreras de comunicación son aquellas respuestas que solemos utilizar en nuestras conversaciones que envían al receptor un mensaje negativo, por lo que este cierra el canal de comunicación y no se genera una conversación.

Son tan comunes que estamos seguros de que vas a identificarte con algunas, incluso vas a escucharlas en las conversaciones de los demás, pero que todos las usen no quiere decir que sean correctas. Por esto vamos a conocerlas y te daremos algunas recomendaciones para sacarlas de tus conversaciones.

  1. Mandar: mandar o dirigir se refiere a decirle a las personas qué es lo que deben hacer. Todas las frases que inicien con “deberías”, “debes” “tienes que”, son palabras que anteceden en la mayoría de los casos una orden. Puedes sustituir estas expresiones con: “Creo que puedes intentar”, “Tal vez puedes”, “Una opción sería que…”
  2. Amenazar: decir al otro que va a tener consecuencias si no hace lo que le decimos, aún cuando es una recomendación que nos pidió, y las ubicas perfectamente cuando decimos, “Sigue así y veras que…”, “Atente a las consecuencias”, “Ya verás que tengo razón”. Una alternativa puede ser: “Es posible que haya consecuencias”, “Tal vez esta acción tenga una reacción”.
  3. Sermonear: dar discursos para reprender, haciendo alusión a reglas extremas, o imposiciones sociales, tales como, “No debes llorar porque eso es para débiles”, “Una señorita no puede llegar tarde”, “Vestir así es inapropiado”, “Ese tipo de amigos no son buena influencia”.
  4. Dar lecciones: basarte en tu experiencia para determinar si algo está bien o mal. “Eso no te va a funcionar porque a mí no me funcionó”, “No debes ir, cuando yo fui no me gustó”, “Cuando seas más grande vas a arrepentirte de eso”. Podemos compartir con el otro nuestra experiencia, pero es importante mencionar que eso no determina que a él o ella le dará los mismos resultados, “Cuando lo hice no me resultó, pero seguro puedes intentarlo y sea distinto”.
  5. Aconsejar: decir al otro u otra qué es lo mejor para ella, sin estar abiertos a otras posibilidades. Lo reconocerás perfecto cuando escuches. “Lo mejor que puedes hacer es…”, “Deja a tu novio (a)”, “Deja ese trabajo”. En estas situaciones es mejor dar diferentes opciones, y sobre todo hacer saber a la otra persona que puede elegir la que quiera.
  6. Consolar: aun cuando buscamos animar a alguien, sino tenemos cuidado con las palabras, podemos enviar un mal mensaje como, “Eso no es malo”, “Pudo ser peor”, “No es nada comparado con…”, “No te preocupes, esto no es nada”. Estos mensajes minimizan lo que el otro está sintiendo. Podemos ser de más ayuda cuando empatizamos con la otra persona y le hacemos saber que entendemos su situación, “Entiendo que tu situación es difícil y lamento que estés pasando por eso, pero podemos encontrar una manera de resolverlo”.
  7. Aprobar: dar al otro la razón sin más ni más, sin dar una opinión que sustente lo que estamos aprobando, eso puede interpretarse como “Dar el avión”,”No tomar enserio”.
  8. Desaprobar: quitar la razón por completo, como si nuestra razón fuera absoluta, “Eso no es verdad”, “Estas equivocado (a)”, “No sabes de estas cosas”. Es verdad que en ocasiones las personas opinan sobre temas que no dominan, pero eso no justifica el hacerlos sentir menos o “ignorantes”, prueba con “Hay información de ( procura que tu fuente sea confiable) que dice que el porcentaje de …” , “Es probable que lo que dices no sea del todo correcto/ cierto, yo vi que…”
  9. Insultar: es común hacerlo cuando alguien hace algo que no salió como se esperaba, puede ser. “Eso te pasa por tonto (a)”, “No te dejes, no seas tonto (a)”, “No seas estúpido, hazlo de este modo”. En este sentido, no hay manera de sustituir las palabras, definitivamente elimínalas de tu vocabulario: los insultos no son una opción.
  10. Interpretar: Decir al otro el motivo oculto de su actitud (leerle la mente). “En el fondo tú quieres que te echen…”, “A ti lo que te pasa es que no te cae bien…Es importante que recuerdes que no todas las personas procesan la información como tú, y aunque en alguna situación tu des cierta respuesta o interpretación, otra persona no lo hará de ese modo, por lo tanto, no afirmes que sabes lo que el otro piensa realmente.
  11. InterrogarSacar información al otro“¿Por qué no le has contestado?”, “¿por qué no quieres contarle la verdad?”. Las personas te contarán hasta donde sientan la confianza, si haces preguntas de manera insistente es probable que crean que quieres esa información para otros fines, si es necesario tener detalles extras para dar tu opinión, prueba con “Quiero entender mejor para darte una opinión que pueda funcionarte, ¿Qué pasó con…? “
  12. Ironizar:Reírse del otro.Sí claro, deja ese trabajo y vive de aire”, “Tu carrera es excelente, pero solo para morirse de hambre”.

 

 

¿Qué te parece?, ¿Con cuál te identificaste? Una forma de empezar a tener relaciones constructivas con los demás es comunicarnos de la manera correcta. El primer paso es hacer consciencia de cómo te hacen sentir estas frases de las barreras de comunicación y generar empatía a partir de eso que te hacen sentir. Si ya identificaste la que es más común en ti, y lo que te hace sentir, simplemente decide cambiarla por una frase más constructiva, siempre dejando abiertas las posibilidades para que la otra persona no sienta que tu opinión la estás dando como la correcta y definitiva.

Recuerda jamás minimizar los problemas de otros, ni usar frases que insulten, aun cuando parezcan inofensivas, pero lo más importante es… escuchar y respetar.

Eso es todo por el momento, te dejo una infografía de repaso, llévala contigo y comienza a transformar tu proceso de comunicación.

¡Hasta la próxima!

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